Columna escrita por Ronbailer
Con sorpresa e hilaridad (estaba cagado de la risa a decir verdad), vi y escuché los debates presidenciales. Es cierto, gozo de mucha paciencia, pero es necesario saber cuánto y cómo miente cada una de estas personillas que desean (por el bien de nuestra sociedad, obvio), y de forma “desinteresada”, gobernar nuestro precioso país.
Con agrado me percaté que la vieja política estaba de vuelta, promesas, promesas y más promesas. Y si no votas por ellos… SE VIENE EL APOCALIPSIS WEON, los buenos en realidad son malos y los malos son peores. Vamos desmenuzando tan patética madeja de caca que nos envuelven en un precioso papel de regalo:
La gran cantidad de promesas que nos hacen y las que omiten sólo nos demuestran que hay cosas que hacer, pero no sólo depende del ejecutivo; de nada sirve exigir más policías y carabineros en las calles si todo el trabajo que hacen se lo pasan por la raja los fiscales y jueces, dejando libres a los maleantes que tienen a nuestras casas convertidas en jaulas.
Otra gran mentira es la educación: Profesores chatos, alumnos mediocres, y estos perlas te prometen que nuestros hijos serán los mejores profesionales. Cómo cresta vamos a absorber toda esa mano de obra (profesional o no) si los profesores no tienen (o no quieren tener) capacidad de autocrítica. Un par de estos patudos señaló sin más ni más, que la delincuencia se elimina brindando educación de calidad; CLARO, el weón que lancea se hace de 100 lucas en un par de horas, anda a decirle que puede ganar máximo 200 mil pesos, con cueva, si se parte el lomo durante todo un mes, no hay por donde perderse, a la escuela se ha dicho, pffff.
Lo que me tiene realmente preocupado son los diputados y senadores; estos especímenes realmente tienen una ingerencia importante, estos pasteles prometen más que los presidenciables y cumplen menos, porque no se les fiscaliza. Ya sabemos de deidades que exigen que no los multen pues ellos son parte de las elites de los congresistas, donde se encuentran autoautorizados para romper las leyes del tránsito, pues su trabajo es más importante que nuestras míseras vidas.
Ellos pueden convertir nuestra vida en un ente regulado por el mercado o por el estado, que a estas alturas no sé que es peor, son los primeros en salir en las pantallas para condenar y los últimos en reconocer sus propias faltas. Saben que el peor defecto de sus votantes es la mala memoria y profitan de eso, sino Girardi no tendría cara para repostularse.
La verdad es que la educación tiene que tomar otro rumbo y ese va por la tecnocracia, que nos dejen de cagar estos políticos que venden madera e importan muebles, que vendamos cobre bruto y nos vendan tecnología a base de….. COBRE (Que chiste tan cruel compadre).
Les dejo un mensaje positivo que me brindó mi amado abuelito que Dios tiene en su santo reino: “No importa el huevón que esté en el gobierno, uno tiene que trabajar lo mismo e igual de duro, lo importante es hacerlo bien, porque ni el papa te salva si eres penca”










